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Las Mentiras Verdaderas De Fernando Villavicencio, Carta A María Molina


“Estoy triste hasta la cabeza, y más triste hasta el tobillo,

de ver al pan crucificado, al nabo ensangrentado y

llorando a la cebolla…”

César Vallejo[i].

 

“… Estoy triste, pero siempre estoy triste”

Neftalí Ricardo Reyes[ii]



Quito, 11 de noviembre de 2010

Doctora

María Molina Crespo

ASAMBLEISTA POR LA ALIANZA MPD/MUC/MNCS

Muy cordialmente:

ASUNTO:     Las mentiras verdaderas del “tristemente” Fernando Villavicencio Valencia, numerado en el Registro Civil de Ecuador, como el ciudadano 1707493613.

Estimada Asambleísta, toda vez que usted ha invadido las sagradas cavidades de mi tristeza para intentar explicar las geológicas oquedades del petróleo; por ello y por respeto a algunos ciudadanos y ciudadanas, a quienes les habrá llovido en verano sus dolientes expresiones y acciones sobre la Joya de los Sachas, el campo Sacha, me arriesgo a confesarle mi valiente alegría por no dejar de ser triste.

Aún mi tristeza no es conocida, como usted afirma en su comunicado, es humilde y alauseña, sigue siendo campesina solo que acomodada en una urbe loca. Señora Asambleísta, si la tristeza es la insurrección de lo humano, al “ver al pan crucificado”, gracias entonces por considerarme triste, porque soy triste, pero solamente triste.

En su comunicado de prensa, usted se refiere a mi persona, como el “tristemente conocido”, “gran mentiroso”, “sindicalista petrolero”, “pusilánime” y otro mefistofélico rosario de adjetivos. Al respecto quisiera sugerirle asesorarse por buenos comunicadores y buenos políticos. El contenido y la forma de su comunicado es lo que en el pre universitario de periodismo se recomienda no hacer: es decir, defenderse con insultos, amenazas y ofensas, pues aparecen como expresiones de debilidad; y lo más grave, confirman las “mentiras verdaderas”.

Me sorprende hasta la tristeza sus expresiones, y le pregunto ¿cómo pudo usted en calidad de Vicepresidenta de la Comisión de Biodiversidad, invitar formalmente a Fernando Villavicencio, un “dirigente sindical petrolero tristemente conocido por las millonarias indemnizaciones que recibió de PETROECUADOR”, para que exponga sus “valiosos aportes” sobre el campo Sacha? No le parece contradictorio, una persona que se ha llevado millonarias indemnizaciones ilegalmente, debería estar en la cárcel o procesado por la justicia, no aportando valiosos criterios en la Asamblea. ¿De pánico, verdad?

Jamás le hubiese dedicado a usted una línea, si su origen político no fuese resultado de la alianza electoral con un partido de izquierda, como el MPD, cuyos principales dirigentes para desgracia suya, son “sindicalistas”. Su comunicado masculla lugares comunes, clichés, palabras esponja. Sí, estimada María, fui afiliado al sindicato, sindicalista a mucho orgullo, durante cinco años, hasta que el neoliberal y corrupto gobierno de Jamil Mahuad, en 1999 me despidió de Petroecuador –con 15.200 dólares, no millones- por oponerme a la privatización de Sacha y por defender a los trabajadores, entre ellos a Miguel Palomeque, su esposo. No es conveniente lanzar piedras al cielo cuando el techo es de cristal, su compañero de vida ha sido durante 37 años sindicalista, ¿qué tiene usted contra los sindicalistas, sabe que uno de los íconos del sindicalismo es el Presidente de Brasil, Luiz Ignacio Lula da Silva, obrero metalúrgico y considerado uno de los gobernantes más populares del planeta?

En ningún pasaje de mi comunicado de prensa, utilicé adjetivos en su contra, ejercí mis derechos humanos básicos: hablar, cuestionar, exigir; pero usted primero responde con llamadas telefónicas amenazantes por parte de sus asesores, y luego con las mismas réplicas sabatinas del “Señor Presidente”, esa cantaleta infectada: “las millonarias indemnizaciones que se llevó de Petroecuador”; si hubiese investigado un poquito, no en el diccionario correísta, sino en los documentos públicos, habría descubierto que esa es una acusación temeraria, por la cual el “Señor Presidente” tiene una querella penal en la Corte Nacional de Justicia, por el momento en el limbo, pero cuando se le desprenda la banda presidencial y la justicia recupere un poco de independencia, otro gallo cantará, le aseguro.

Por mi país me hubiese gustado quedar como “gran mentiroso”, créame, pero usted, en su respuesta me da muchas razones para seguir triste de verdad. Usted perdió la mejor oportunidad de demostrarle al país que soy el “gran mentiroso”, si en su comunicado hubiese dicho que está en contra de uno de los procesos más lesivos y corruptos de la historia petrolera, como fue la entrega de Sacha a Río Napo. Pero no, no menciona una sola palabra de aquello, se dedica a intentar explicar, defenderse, defender a su esposo y reeditar algunas diatribas correístas.

Usted es una funcionaria pública, elegida por voto popular, se debe a sus mandantes, y a ellos les debe, primero respeto, segundo respeto, paciencia, frescura y coherencia ideológica.

¿Acaso la gran mentira verdadera es que su esposo sea el superintendente de la empresa mixta Río Napo? ¿Dónde está la mentira? El no es un trabajador más, es una de las principales autoridades con responsabilidad operativa. Usted pretende justificar la inexistencia de conflicto de intereses, porque su esposo fue trabajador de Petroecuador y está en Río Napo en comisión de servicios; pero no dice que nadie le forzó a él a trabajar para Río Napo, peor aún aceptar el cargo de Superintendente en noviembre de 2009, cuando ya se revelaron graves irregularidades, y según encuestas el 70% del país expresaba su oposición a la entrega del campo Sacha.

El conflicto de intereses no está en su relación con él, lo cual escapa a lo público, o que Miguel Palomeque trabaje en Sacha, lo cual dice usted ser irrelevante, sino en su actitud señora Asambleísta, en haber actuado al margen de lo que establece la Constitución en el artículo 232, segundo inciso: “Las servidoras y servidores públicos se abstendrán de actuar en los casos en que sus intereses entren en conflicto con los del organismo o entidad en los que preste sus servicios.” Con base a la norma constitucional, usted debía excusarse de actuar en todas las sesiones de la comisión en las que se trató el tema del campo Sacha, porque estaba en observación el cumplimiento o no de la ley y de los procedimientos técnicos de producción petrolera, justamente, este aspecto, bajo responsabilidad de su esposo. Usted debió principalizar a su alterno para garantizar transparencia y validar un voto trascendental y no lo hizo, prefirió viajar a una reunión del Parlamento Latinoamericano en Uruguay.

Este “tristemente conocido” es esencialmente reconocido en el país, por haber logrado que la empresa Río Napo y Petroecuador, modifiquen el contrato, bajando el costo operativo de la producción base de 7,81 a 5,41 U$/BL, así como subir la curva base de 49.500 barriles día a 51.600 barriles día. Sabe usted que esta acción del “gran mentiroso” de Villavicencio le significó al país un ahorro de aproximadamente 50 millones de dólares anuales, unos 500 millones en los 10 años del contrato? No lo sabía señora Asambleísta, pues le recomiendo al menos leer la prensa. Sabe usted que mis acciones públicas y judiciales han logrado ahorrar al país decenas de millones de dólares, pregúntele a Rafael Correa, sobre el “vómito” de 15 millones de dólares por los remates del petróleo de la compañía Perenco, o los millones por los diferenciales en la comercialización de crudo y derivados.

Pero también soy “tristemente conocido” por ocho libros de investigación, decenas de artículos sobre petróleo, medio ambiente, derechos colectivos, corrupción, política, traiciones y hasta delirios de amor, publicados en importantes medios del país y el mundo. Además, he aportado a su movimiento y a los movimientos sociales con significativos esfuerzos teóricos y de investigación. Ningún medio de comunicación del país o periodista serio se atrevería a decir de mi lo que usted afirma, porque ellos son testigos de la profusa y seria información que he facilitado, y de la valentía y coherencia ideológica de mis acciones.

Usted afirma que su voto en la sesión de ese día era “irrelevante… en cualquiera de los dos posturas”, por cuanto sería el voto cinco y faltaba uno. En democracia y en espacios democráticos, los votos son expresiones de poder, no hay votos irrelevantes señora Asambleísta, me asusta y preocupa que su voto sea irrelevante, su voto vale, vale tanto que hasta ha provocado mi crítica y la de muchos sectores sociales, políticos y ciudadanos que comparten mi posición. Otra cosa es que usted conociendo los vacíos tramposos de la Ley Orgánica, que obliga a aprobar informes con mayoría absoluta de los integrantes, no de los presentes –como ya ocurrió en el juicio al Fiscal-  haya adivinado que ese día no existirían seis votos. Pregunto, ¿cómo sabía usted que no habrían los seis votos, si el suyo podía ser el sexto, no el quinto. Lo mismo puede decir el Asambleísta Guido Vargas, mi voto era irrelevante porque no estuvo María Molina ¿O es qué tenía contacto con Guga Ayala? Independientemente de las trampas de la Ley Orgánica, de los cálculos y maniobras que pudieron existir, usted debió estar o principalizar a su alterno, lo cual no lo hizo. Agrega usted que su voto era irrelevante en “cualquiera de las dos posturas”, otra vez me asusta, para una militante de izquierda, nacionalista, auspiciada por el MPD, comprometida con la defensa del petróleo, no había dos posturas, solo de la mayoría, defender el campo Sacha. Por ello también su voto era relevante, para hablarle al país con coherencia ideológica.

Otra vez acudiendo al diccionario correísta, usted dice: “ haciendo gala de la ignorancia atrevida que caracteriza a este individuo, su opinión revela que ni siquiera leyó los informes presentados por la subcomisión que investigó el caso, pues como se puede ver en dichos documento públicos, ninguno recomienda la declaratoria de nulidad ni la reversión del Campo Sacha a PETROECUADOR”

Señora Asambleísta, veamos dónde está la “ignorancia atrevida”, y quien “ni siquiera leyó los informes”. Todas las RECOMENDACIONES del informe de mayoría, que usted no quiso votar o dejar votar, son contrarias a la entrega de Sacha a Río Napo, y la SEXTA RECOMENDACIÓN dice: “Los especialistas petroleros que asistieron a la Comisión sugirieron que se dé por terminado el Contrato de Servicios Específicos….” Sabe quiénes son los especialistas que asistieron a la Comisión y sugirieron dar por terminado o declarar la nulidad del contrato: El ex Presidente de la Asamblea y ex Ministro de Energía, Alberto Acosta; el Doctor Luis Aráuz, eminencia del sector petrolero y quien acompañó el proceso de nacionalización del petróleo en la década del setenta; el Dr Luis Calero, abogado del Foro de Opinión Petrolera FOPEC; el economista Diego Cano, Presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Petroleros FETRAPEC; el “gran mentiroso” Fernando Villavicencio, invitado por usted a la Comisión, para que aporte con “valiosos criterios”.

Cuál hubiese sido el efecto legal, ético, público y político de aprobarse el informe de mayoría, sobre el campo Sacha? Obviamente que el pleno de la Asamblea, los medios de comunicación y el país se hubiesen enterado y debatido sobre el gran atraco nacional que representa la entrega del campo Sacha a Río Napo, y por su puesto hubiese conducido señora Asambleísta a que el pleno y amplios sectores, exijan a la Contraloría y demás autoridades pertinentes, se declare la nulidad del contrato, lo que jurídicamente deviene en la reversión del campo a Petroecuador, señora Asambleísta, asesórese de buenos y tristes abogados, que al menos sepan leer los informes.

Para concluir, quisiera recordarle y facilitarle alguna información que ya ofrecí a la Comisión en casi dos tristes horas de intervención, a la Contraloría, Fiscalía, Procuraduría y a los medios de comunicación del país y extranjeros. Si usted no me cree, le ruego consulte estos datos con su esposo, él no me dejará pasar por “gran mentiroso”:

1.      Es verdad, que el contrato suscrito en septiembre de 2009, estableció un costo operativo de la producción base de 7,81 U$/BL, un costo operativo de 17,8 U$/Bl de producción incremental y una curva base de producción original de 49.500 barriles diarios.

2.      Es verdad, que luego de las denuncias del “gran mentiroso” de Fernando Villavicencio y otros “mentirosos”, Petroecuador y Río Napo, suscribieron un contrato modificatorio, en el cual se redujo el costo operativo de la curva base a 5,41 U$/BL, el costo de la producción incremental a 15,00 U$/BL y se subió la curva base a 51.600 barriles diarios, porque se habían “olvidado” dos pozos recién perforados.

3.      Es verdad, que inflar el costo de producción de la curva base y bajar la curva de producción original significaba un perjuicio al país, el cual podría estar en el orden de 50 millones anuales, unos 500 millones de dólares a lo largo del contrato.

4.      Es verdad, que el costo operativo de la producción base del año 2009, aún a cargo de Petroecuador era de 99 millones de dólares y que para el año 2010, la empresa Río Napo solicitó de forma URGENTE, en febrero del citado año,  que Petroecuador incremente el presupuesto de la misma producción a casi 133 millones de dólares. Un incremento de casi 34 millones en perjuicio del Estado.

5.      Es verdad, que un informe técnico-económico de Petroproducción de noviembre del año 2009 establece que la operación de los taladros venezolanos: CPV 23 y CPV 16, son inconvenientes para el país por los altos costos de los equipos. En noviembre pasado, la filial de Petroecuador determinó que no se debía contratar los taladros venezolanos por su poca eficiencia y los altos costos. El análisis dice que “los costos más bajos por pozo direccional corresponden a la empresa H&P, con alrededor de 1,5 millones de dólares; seguida por Sinopec y CPEB, con costos entre 1,9 y 2 millones de dólares aproximadamente, siendo los pozos perforados por taladros de Pdvsa los más caros con $ 2,3 millones”. El primer equipo venezolano arribó al país el 23 de diciembre de 2007. El segundo, el 31 de julio de 2008. En ambos casos se dijo que su costo de operación al día era el más barato: $ 8.342 en comparación de otras empresas que ofertaban cada equipo a $ 30.687. Según el informe, los costos de Pdvsa responden a su demora. Mientras, “los pozos de la compañía H&P son perforados en un promedio de 20 días, los pozos con taladros chinos (Sinopec y CPEB) en 27 días, mientras que el taladro de Pdvsa perfora en 35 días”. El informe reconoce que los taladros más modernos son livianos y se transportan en un promedio de 10 días. Pero los de Pdvsa necesitan 17.

6.      Es verdad, que pese al informe negativo de Petroproducción, la empresa Río Napo, sin licitación decidió contratar los mismos taladros venezolanos.

7.      Es verdad, que uno de esos taladros, es el mismo que ocasionó el mayor derrame de aguas de formación de los últimos años, en la perforación del pozo Shuara 24 en la región amazónica.

8.      Es verdad, que uno de esos taladros, el CPV 23, perforó el pozo Puná 1, en la Isla Puná, a un costo de 25 millones de dólares, el cual resultó seco.

9.      Es verdad, que el Comandante Chávez ofreció los taladros con un costo diario de 8.300 dólares y que luego PDVSA exigió a Petroecuador cancelar una tarifa diaria de operación de 17.282,42 dólares.

10.  Es verdad, que el contrato y las ofertas públicas del gobierno ecuatoriano y de PDVSA fueron incrementar la producción del campo Sacha, en 20 mil barriles día, de 51.600 barriles diarios a 71.600 barriles día.

11.  Es verdad que al cumplirse el primer año de operación de Sacha a cargo de Río Napo (PDVSA) los objetivos de producción no se han cumplido. En los cuadros de contabilización de crudo fiscalizado en los tanques de almacenamiento de Lago Agrio se registra que Río Napo, en el año de operaciones, no logró cumplir con la producción mínima promedio de 51.616 barriles diarios. En los primeros 4 meses el déficit de producción provocó un incumplimiento de 6.215 barriles. En los últimos dos meses, septiembre y octubre, la producción fue de 49.745 y 51.058, respectivamente. Según Petroecuador, las metas y aspiraciones de Río Napo eran producir en el último mes 58.125 barriles, una cifra inalcanzable a la luz de los datos.

12.  Es verdad, que los informes de Rio Napo enviados al Ministerio de recursos Naturales y a la Presidencia de la República en septiembre de 2010, señalan que el taladro CPV 23, el mismo que trabajó en Puná y que no obtuvo resultados, inició operaciones el 19 de abril y al perforar el primer pozo produjo un daño mayor en la tercera bomba de lodos. El 4 de octubre en la mudanza del pozo 244D se detectó un daño del Top Drive, por lo que se suspende la perforación del pozo hasta la fecha. El CPV-16 tardó en llegar a su destino debido a un proceso de mantenimiento y reparación completos. El 31 de mayo de 2010 fue postergado el inicio de perforación del primer pozo por no contar con una tercera bomba, que fue prestada al CPV-23. Las conclusiones establecen que las demoras e incumplimiento en los tiempos y cronogramas de perforación fueron sobre todo ocasionados por falta de un sistema logístico que dificultó la movilización de las torres. No disponían de sistema de deslizamiento de los taladros.

13.  Es verdad, que sin licitación transparente, Río Napo contrató la remediación ambiental con la compañía CORENA, a la cual está vinculado el ciudadano Gustavo Masuh Isaías, sobrino de los “perseguidos” por el gobierno de Rafael Correa: Estéfano, William y Roberto Isaías Dassum.

14.  Es verdad, que Río napo mantiene un contrato con la compañía Telvent Energía, a la que estaría vinculado el ciudadano José Dapelo, calificado por Rafael Correa, como “gangster”.

15.  Es verdad, que con la “ineficiente” Petroecuador estábamos mejor que con la “eficiente”  PDVSA (RIO NAPO). Por favor, por el bien del país, dígame que estoy equivocado, que soy un “gran mentiroso”, yo me lanzaré alegre al fuego de la condena, me pondré esposas y me recluiré en las mazmorras de los indeseables, “tristemente conocidos”, “pusilánimes”, “sindicalistas petroleros”, “melenudos”, perdón, esta última aún no es expresión suya, es exclusiva de Rafael Correa. Le ruego encarecidamente, no se reserve el derecho de enjuiciarme penalmente, le imploro acuda a la justicia, a ventilar el tema en los tribunales y a la luz de pálidos documentos que guardan secretos de millones de dólares crucificados en el silencio patrio.

Usted sabrá disculpar, pero cuando tocan las liras de mi tristeza, suelo ponerme triste y no puedo quedarme en silencio.

Atentamente triste,

Fernando Villavicencio Valencia{jcomments on}

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